Breve manual de apologética
- Introducción
- Iglesia y tradiciones católicas
- Obj. 1: Cristo no fundó una Iglesia sobre Pedro
- Obj. 2: No es necesario pertenecer a la Iglesia católica
- Obj. 3: No es lícito llamar «Padre» a una autoridad humana
- Obj. 4: La Biblia prohibe ciertos alimentos
- Obj. 5: Dios ordena observar el Sábado, no el Domingo
- Obj. 6: El Ángel de la Guarda no tiene sustento bíblico
- Obj. 7: Jesús no murió en una cruz, sino en un madero de tormento
- Obj. 8: Los cristianos no deben usar la cruz porque es un instrumento de ejecución
- Obj. 9: El uso de imágenes en el culto es antibíblico.
- Oración
- Sacramentos
- Obj. 1: El bautismo de infantes es inválido porque el bautismo requiere fe y arrepentimiento personales.
- Obj. 2: Los niños no necesitan bautizarse porque son inocentes y no tienen culpa del pecado original.
- Obj. 3: La Eucaristía es solo un símbolo; el pan y el vino no se convierten realmente en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
- Obj. 4: La confesión debe hacerse únicamente a Dios; ningún sacerdote puede perdonar pecados.
- Calumnias Gratuitas
- Obj. 1: La Iglesia Católica es la “Babilonia la Grande” o la ramera del Apocalipsis.
- Obj. 2: La Iglesia Católica apostató poco después de los apóstoles y corrompió el cristianismo verdadero.
- Obj. 3: La Iglesia Católica mezcló el cristianismo con el paganismo romano mediante fiestas, imágenes y costumbres.
- Obj. 4: La Iglesia Católica enseña tradiciones humanas en lugar del Evangelio.
- Obj. 5: La observancia dominical será la marca de la bestia o preparará el camino para ella.
- Obj. 6: Los libros deuterocanónicos no son inspirados y no deben formar parte de la Biblia.
- Obj. 7: La Iglesia Católica eliminó libros inspirados o alteró deliberadamente la Biblia.
Den culto al Señor, Cristo, en vuestros corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza. Pero hacedlo con dulzura y respeto. Mantened una buena conciencia, para que aquello mismo que os echen en cara, sirva de confusión a quienes critiquen vuestra buena conducta en Cristo. (1 Pedro 3, 15-16)
Introducción
La misión principal de la Iglesia es anunciar a todos la Buena Nueva de Jesucristo (Mateo 28, 19-20; Marcos 16, 15-16; Lucas 4, 43; 24, 46-47; 1 Corintios 9, 16): su Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección para la salvación del mundo. El carisma Pasionista es fundamental en esta misión, pues ¿qué es la evangelización sino reavivar el recuerdo de la Pasión de Cristo para llevar a la conversión?
El primer anuncio o kerigma puede resumirse en cinco simples verdades:
- Dios nos ama y nos creó para vivir en comunión con Él.
- El pecado nos aleja de Él y nos esclaviza.
- Jesucristo, Hijo de Dios, por su muerte y resurrección venció al pecado y a la muerte, abriendo para nosotros el camino de salvación.
- Cada uno está llamado a responder con fe, conversión y bautismo.
- Ya en la Iglesia, se ha de crecer en la fe, mediante los sacramentos y perseverando en el ejemplo y los mandamientos de Cristo.
Es decir: el primer anuncio o kerigma es el primer paso para llevar un alma a la plenitud del Evangelio, el cual solo se vive y aprende plenamente en la Iglesia de Cristo, la cual, como madre y maestra, nos alimenta y educa con la sana doctrina, y nos permite vivir en gracia participando de la vida sacramental.
La mayoría de hispanoamericanos ya recibió el primer anuncio o kerigma, pero el proselitismo de las sectas protestantes (cuya doctrina siempre lleva veneno anticatólico) ya alejó de la verdad a la mitad de nuestra hispanoamérica, que algún día fue casi totalmente católica. Por eso hoy no basta llevar el kerigma, sino que además hay que demostrar que la verdad es católica, y para eso está la apologética, que es la «disciplina teológica que expone las pruebas y fundamentos de nuestra fe».
Este documento es para ayudar un poco a esa evangelización apologética que hoy se requiere; en él se ofrecen respuestas breves a los errores protestantes más comunes. Cada tema está dividido en objeciones protestantes con su respectiva respuesta católica. Ante todo, durante la evangelización, recuérdese que el condicionamiento anticatólico de las sectas es difícil de superar, y la conversión es dolorosa. Tengamos paciencia con nuestros hermanos separados, y sepamos distinguir la persona —a la que debemos caridad— de la doctrina que debemos combatir. Subrayemos esa distinción a los que reciben nuestra predicación, y por ofensiva que sea una doctrina, refutémosla con tacto, porque la religión es parte de la identidad de una persona, y si atacamos con violencia la religión, la persona misma se siente atacada.
Cuando un hermano separado se sienta acorralado, podría desesperarse y empezar a:
- Interrumpir saltando de un tema a otro, yendo de un tema sencillo a uno más complejo, sin escuchar las respuestas que se le dan, queriendo confirmar que la fe católica eseña alguna cosa injustificable, porque si todas las denominaciones tienen algo de falso, la persona se siente autorizada para quedarse donde está.
- Re-objetar un punto que ya admitió, por ejemplo: ya aceptó que el alma es inmortal y hay santos en el Cielo, pero cuando uno trata de demostrar la intercesión de María, vuelven a decir que «los muertos nada saben».
En tales casos de endurecimiento, es mejor tratar de demostrar otra doctrina que al otro le parezca menos controvertida, o desistir por ese día para evitar enemistad. Aunque no logremos convencer en el momento, es suficiente el haber sembrado la duda sobre el protestantismo, y si lo hemos hecho con caridad, es más probable que la semilla germine; oremos por ellos y su conversión.
Las citas corresponden a la Biblia de Jerusalén, a menos que se indique lo contrario.
Iglesia y tradiciones católicas
Obj. 1: Cristo no fundó una Iglesia sobre Pedro
Error de: Todos los protestantes.
Dicen que Cristo no fundó una Iglesia institucional y visible bajo la autoridad de san Pedro como su primer Papa.
Respuesta
Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.» (Mateo 16, 17-19)
Jesús dijo eso en arameo, idioma en que «Pedro» y «piedra» son la misma palabra: «Kefa» (de donde viene «Cefas», el nombre de Pedro en los Hechos de los Apóstoles), indicándole así su misión, como cuando Dios puso a su amigo el nombre de «Abraham» para indicarle que sería «padre de una muchedumbre». En griego, idioma en que está escrito el evangelio, hay un juego de palabras similar: «Petros» y «Petra».
Cristo promete que «las puertas del Hades no prevalecerán», significando que la Iglesia resistirá hasta la Parusía sin corromper el evangelio, pues la misión de esta es conservarlo y darlo a conocer.
A Pedro se le dan las llaves del Cielo y el poder de atar y desatar, es decir: la economía (administración) de la salvación mediante los sacramentos, y la autoridad de definir lo que es necesario creer, o lo que del Antiguo Pacto hay que soltar. El Apóstol Juan también confirma que el Señor designó a Pedro como el pastor de sus corderos:
Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos.» (Juan 21, 15)
Obj. 2: No es necesario pertenecer a la Iglesia católica
Error de: Todos los protestantes.
Dicen que para un cristiano es lícito pertenecer a cualquier secta, siempre y cuando amen sinceramente a Dios. Para justificarse algunos citan:
38 Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.» 39 Pero Jesús dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. 40 Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.»(Marcos 9, 40-40)
Pero para ellos aplica Lucas 11, 23
virgen mar[ia - HASTA que ponga a tus enemigos a tus pies.
Cielo e infierno inmediatos: 2 Cor 5, 8, Fil 1, 23, + el ladrón crucificado.
Respuesta
Eso sería cierto si fuese imposible saber cuál Iglesia conserva la doctrina de Cristo, pero el testimonio de los primeros cristianos es indiscutible: La Iglesia católica nunca corrompió el evangelio, y no existe denominación cristiana que pueda decirse origen de la católica, pues si hubiera existido otra Iglesia primitiva con la misma doctrina de alguna secta de hoy, habría sido documentada por los mismos católicos en alguna de sus refutaciones, por lo tanto: ninguna secta de hoy puede remontar su origen más allá del año 1500, de donde se deduce que todas son inventos de hombres. Entonces, ¿cómo puedo decir que amo a Dios si, sabiendo eso, no quiero pertenecer a su Iglesia (que es su Cuerpo y esposa), prefiriendo quedarme con los que luchan contra ella y la calumnian?
«El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama.» (Lucas 11, 23)
El peligro de las sectas protestantes, es que todas, sin excepción, enseñan mentiras anticatólicas que fomentan la división entre cristianos, pues aunque algunos han tenido en ellas su primer acercamiento a Dios y Él da su gracia donde quiere, lo cierto es que todas las fundó el diablo para dividir el Cuerpo de Cristo y acusarlo de falso profeta, puesto que Cristo oró porque la unidad cristiana fuese la prueba de que el Padre lo envió (Juan 17, 21-23).
Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios. (Gálatas 5, 19-21)
Pero quizá el peligro más grande es que fuera de la Iglesia Católica no hay sacramentos para reparar la amistad con Dios, ni Eucaristía, sin la cual «no hay vida en nosotros»:
Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. (Juan 6, 53-54)
Obj. 3: No es lícito llamar «Padre» a una autoridad humana
Error de: Evangélicos en general.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. (Mateo 23, 9-11)
Respuesta
Y aún así, el protestante llama «padre» a su padre y «maestro» a sus maestros. Ese pasaje no hay que entenderlo literalmente, pues ahí Jesús nos enseña con una hipérbole que a nadie en la tierra puede atribuirse la autoridad suprema de Dios, y que el sincero servidor de Dios es humilde y no busca nuestro elogio o alabanza, ni el prestigio ni la autoridad, sino servir a la Iglesia. Además, Pablo se llama a sí mismo «padre» de los corintios:
No os escribo estas cosas para avergonzaros, sino más bien para amonestaros como a hijos míos queridos. Pues aunque hayáis tenido 10.000 pedagogos en Cristo, no habéis tenido muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, os engendré en Cristo Jesús. (1 Corintios 4, 14-15)
También Juan llama «hijitos» a sus destinatarios, queriendo decir que él es su padre (1 Juan 2, 1, 12, 28; etc.).
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Obj. 4: La Biblia prohibe ciertos alimentos
Error de: Adventistas del Séptimo Día, Iglesia de Dios (Séptimo Día), Judíos Mesiánicos.
En Levítico 11 y Deuteronomio 14 se prohibe comer ciertos animales «impuros», y algunos protestantes enseñan que los cristianos debemos seguir esa ley dietética.
Respuesta
El cristiano vive bajo una Nueva Alianza en la cual ya no hay animales que sean impuros para comer.
He aquí que días vienen - oráculo de Yahveh - en que yo pactaré con la casa de Israel (y con la casa de Judá) una nueva alianza; (Jeremías 31, 31)
No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.» (Mateo 15, 11)
y vio los cielos abiertos y que bajaba hacia la tierra una cosa así como un gran lienzo, atado por las cuatro puntas. Dentro de él había toda suerte de cuadrúpedos, reptiles de la tierra y aves del cielo. Y una voz le dijo: «Levántate, Pedro, sacrifica y come.» Pedro contestó: «De ninguna manera, Señor; jamás he comido nada profano e impuro.» La voz le dijo por segunda vez: «Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano.» (Hechos 10, 11-15)
Por tanto, que nadie os critique por cuestiones de comida o bebida, o a propósito de fiestas, de novilunios o sábados. Todo esto es sombra de lo venidero; pero la realidad es el cuerpo de Cristo. (Colosenses 2, 16-17)
El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe entregándose a espíritus engañadores y a doctrinas diabólicas, por la hipocresía de embaucadores que tienen marcada a fuego su propia conciencia; éstos prohíben el matrimonio y el uso de alimentos que Dios creó para que fueran comidos con acción de gracias por los creyentes y por los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios ha creado es bueno y no se ha de rechazar ningún alimento que se coma con acción de gracias; (1 Timoteo 4, 1-4)
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Obj. 5: Dios ordena observar el Sábado, no el Domingo
Error de: Adventistas del Séptimo Día, Iglesia de Dios (Séptimo Día), Judíos Mesiánicos.
Según el Antiguo Testamento hay que guardar el sábado y no el domingo (); también Jesús y los apóstoles asistían los sábados a la sinagoga ()
«Sábado» viene del hebreo שַׁבָּת (shabbát = «día de reposo»). El 3er mandamiento es guardar el shabbát, que generalmente es el séptimo día de cada semana: el sábado. Sin embargo, cuando Dios establece un día de fiesta, ese día también es shabbát aunque no caiga en sábado. Por ejemplo:
La Reina-Valera 1960 siempre traduce shabbát como “día de reposo”, pero a veces anota al pie: “Aquí equivale a sábado” (Exodo 20:8-11 y Deuteronomio 5:12-15) y otras veces no (), cuando la festividad puede caer en cualquier día. Por eso la fórmula católica es más general: Santificarás las fiestas.
Sin mencionar que, según la Biblia y la Didajé (un libro del siglo I, de lectura obligatoria para todo cristiano), los cristianos no debemos guardar el sábado sino el domingo ()
Respuesta
Obj. 6: El Ángel de la Guarda no tiene sustento bíblico
Respuesta
En general, el fundamento bíblico de los Ángeles de la Guarda (también llamados Ángeles Custodios) está en cada historia donde Dios manda un Ángel a ayudar a sus fieles. Algunas de estas historias están en libros y pasajes que los protestantes sacaron de sus Biblias, como el libro de Tobías; Daniel 3, 95; 2 Macabeos 11, 8-10, etc., pero ellos conservan pasajes como: Daniel 10, 12-13 (Dios manda un Ángel en respuesta a la oración de Daniel); Hechos 12, 7-11 y 15 (un Ángel libera a Pedro); Hechos 27, 23-24 (un Ángel da un mensaje a Pablo), etc. Jacob por su parte dice:
el Angel que me ha rescatado de todo mal, bendiga a estos muchachos; sean llamados con mi nombre y con el de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense y crezcan en medio de la tierra.» (Génesis 48, 16)
Jesús también los alude:
«Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos. (Mateo 18, 10)
Y Pablo nos dice la misión de estos ángeles:
Y ¿a qué ángel dijo alguna vez: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies? ¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación? (Hebreos 1, 13-14)
Obj. 7: Jesús no murió en una cruz, sino en un madero de tormento
Respuesta
El término griego «stauros» se refiere a un poste o estaca, pero también a una cruz, y este último es su significado usual, aún hasta hoy; además, la evidencia histórica y arqueológica muestra que los romanos usaban cruces de madera con travesaño.
Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: «Este es Jesús, el Rey de los judíos.» (Mateo 27, 37)
Si Jesús hubiese muerto en un simple madero, el evangelista hubiera dicho que la causa de la condena fue puesta arriba de sus manos.
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.» (Juan 20, 25)
Si Jesús hubiese muerto en un madero tal como en las ilustraciones de los Testigos de Jehová, donde 1 solo clavo atraviesa ambas manos, Tomás hubiera dicho: «Si no veo en sus manos la señal del clavo y no meto mi dedo en el agujero del clavo…»
Obj. 8: Los cristianos no deben usar la cruz porque es un instrumento de ejecución
Algunos protestantes enseñan a repudiar la cruz porque, según ellos, es un macabro instrumento de ejecución y maldición porque «es maldito todo el que es colgado en un madero» (Gálatas 3, 13 citando Deuteronomio 21, 23). De entre ellos, algunos proponen usar la estrella de David como símbolo cristiano.
Respuesta
Lejos de rechazar la cruz, los primeros cristianos la veían como la señal de la victoria de Cristo sobre el pecado; nunca utilizaron la estrella de David. Y en vez de rechazar la cruz, Jesús la aceptó y nos anima a hacer lo mismo:
Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. (Marcos 8, 34)
Pablo siempre habla de la Cruz en forma positiva, nunca negativa:
En cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo! (Gálatas 6, 14).
y reconciliar con Dios a ambos en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, dando en sí mismo muerte a la Enemistad. (Efesios 2, 16)
Es decir: La Cruz es el instrumento que utilizó Dios para reconciliar a todos con Él, y unir en un solo Cuerpo a judíos y gentiles.
Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio. Y no con palabras sabias, para no desvirtuar la cruz de Cristo. Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan - para nosotros - es fuerza de Dios. (1 Corintios 1, 17-18)
nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; (1 Corintios 1, 23)
Porque muchos viven según os dije tantas veces, y ahora os lo repito con lágrimas, como enemigos de la cruz de Cristo, (Filipenses 3, 18)
Obj. 9: El uso de imágenes en el culto es antibíblico.
Respuesta
Oración
Obj. 1: El Padrenuestro es solo un modelo
«Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; (Mateo 6, 9)
A muchos protestantes les enseñan que todas sus oraciones deben ser espontáneas, y que no hay que recitar ni siquiera el Padrenuestro, pues «es solo un modelo para nuestras oraciones espontáneas». En el versículo anterior, interpretan «orad así:» como «orad según este ejemplo:».
Respuesta
Los judíos como Jesús oraban recitando los salmos, y Lucas no deja lugar a dudas:
Él les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, (Lucas 11, 2)
Es decir: Jesús nos manda decir, esto es: recitar, la oración. Además, la Didajé (uno de los documentos extrabíblicos más antiguos de la era apostólica) manda rezar el Padrenuestro 3 veces al día (Didajé 8, 3).
Obj. 2: A Dios no le gustan las oraciones repetitivas
Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. (Mateo 6, 7-8 según Reina-Valera 1960)
Respuesta
El pasaje significa que no hay que rezar distraído, pues el rezo no es un conjuro que surta efecto por el mero hecho de recitarlo; el corazón debe acompañar las palabras. Ese pasaje (y todo el capítulo) también enseña (contrariamente a la doctrina de algunos protestantes) que nuestras necesidades materiales no han de ser el centro de la oración (pues el Padre ya «sabe de qué cosas tenemos necesidad»), sino buscar el reino:
Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. (Mateo 6, 33)
Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. (Mateo 6, 21)
Mateo 6, 7 no condena las oraciones repetitivas, pues ellas siempre han sido costumbre entre los judíos, incluso para el mismo Jesús:
Y decía: «¡Abbá, Padre!; todo es posible para ti; aparta de mí esta copa; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú.» Viene entonces y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «Simón, ¿duermes?, ¿ni una hora has podido velar? Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.» Y alejándose de nuevo, oró diciendo las mismas palabras. (Marcos 14, 36-39)
Obj. 3: Las novenas no tienen sustento bíblico
Respuesta
La práctica de las novenas viene de los 9 días que la Iglesia primitiva perseveró en oración (Hechos 1, 14) desde la ascención al Pentecostés. Después de su pasión durante la Pascua, el Señor se apareció a sus discípulos por 40 días (Hechos 1, 3); y el Pentecostés, en que los discípulos recibieron el Espíritu Santo (Hechos 2, 1-4) se celebró 50 días después de la Pascua (Levítico 23, 15-16).
Sacramentos
Obj. 1: El bautismo de infantes es inválido porque el bautismo requiere fe y arrepentimiento personales.
(Asambleas de Dios, Tabernáculo Bíblico Bautista, Misión Cristiana Elim Internacional, Iglesia Bautista, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días)
Respuesta
Cuando ella y los de su casa recibieron el bautismo, suplicó: «Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid y quedaos en mi casa.» Y nos obligó a ir. (Hechos 16:15)
En aquella misma hora de la noche el carcelero los tomó consigo y les lavó las heridas; inmediatamente recibió el bautismo él y todos los suyos. (Hechos 16:33)
¡Ah, sí!, también bauticé a la familia de Estéfanas. Por lo demás, no creo haber bautizado a ningún otro. (1 Corintios 1:16)
en él también fuisteis circuncidados con la circuncisión no quirúrgica, sino mediante el despojo de vuestro cuerpo mortal, por la circuncisión en Cristo. Sepultados con él en el bautismo, con él también habéis resucitado por la fe en la acción de Dios, que resucitó de entre los muertos. (Colosenses 2:11-12)
El bautismo de infantes es válido y bíblico porque el Nuevo Testamento muestra que familias enteras, incluyendo niños, eran bautizadas, y porque el bautismo es el cumplimiento de la circuncisión, que en el Antiguo Testamento se aplicaba a los niños de ocho días sin su consentimiento personal como signo de pertenencia al pueblo de Dios.
Jesús dijo “dejad que los niños vengan a mí” (Lucas 18:16) y que el bautismo es el nuevo nacimiento del agua y el Espíritu (Juan 3,5), una gracia que no depende del entendimiento humano sino de la iniciativa divina, como cuando San Juan Bautista fue lleno del Espíritu Santo desde el seno materno (Lucas 1:15).
La Iglesia primitiva bautizó a niños desde los tiempos apostólicos, como atestigua Orígenes en el siglo III, y la fe requerida para el bautismo es la de la Iglesia, que actúa como madre y maestra, nutriendo al niño en la gracia hasta que pueda profesar su fe personalmente, de modo que el bautismo infantil no es una invención humana sino una tradición apostólica que manifiesta la universalidad de la salvación ofrecida a todos, sin exclusiones.
Obj. 2: Los niños no necesitan bautizarse porque son inocentes y no tienen culpa del pecado original.
(Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días; también muy frecuente entre bautistas y pentecostales)
Respuesta
Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.» (Marcos 10:14-15)
Mira que en culpa ya nací, pecador me concibió mi madre. (Salmo 51:7)
Aunque los niños no tienen pecados personales, el bautismo es necesario porque todos nacemos con el pecado original, una condición de privación de la gracia santificante heredada de Adán.
San Pablo enseña que por Adán todos murieron y que el bautismo nos une a la muerte de Cristo para liberarnos de esa herencia (Romanos 5:12-21).
Obj. 3: La Eucaristía es solo un símbolo; el pan y el vino no se convierten realmente en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
(Asambleas de Dios, Tabernáculo Bíblico Bautista, Misión Cristiana Elim Internacional, Iglesia Bautista, Adventistas del Séptimo Día)
Respuesta
Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo.» Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados. (Mateo 26:26-28)
La Eucaristía no es un mero símbolo, sino la verdadera presencia de Cristo, porque Jesús mismo dijo de manera enfática: “Este es mi cuerpo” y “Esta es mi sangre”
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.» Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.» (Juan 6:48-58)
En el discurso de Cafarnaúm insistió repetidamente en que su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida, usando el verbo griego trogo, que significa “masticar o roer”, una palabra que nunca se usa simbólicamente.
Cuando muchos discípulos se escandalizaron y lo abandonaron por esta enseñanza, Jesús no los corrigió diciendo que era una metáfora, sino que reafirmó la dureza de su doctrina, permitiendo que se fueran.
Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo. Por eso hay entre vosotros muchos enfermos y muchos débiles, y mueren no pocos. (1 Corintios 11:27-30)
San Pablo advierte que quien come y bebe sin discernir el Cuerpo del Señor se hace culpable y come su propio castigo, llegando a causar enfermedad y muerte, lo que sería inexplicable si la Eucaristía fuera solo un símbolo vacío.
Los primeros Padres de la Iglesia, como San Ignacio de Antioquía (discípulo de los apóstoles), llamaron a la Eucaristía “la carne de nuestro Salvador” y San Cirilo de Jerusalén describió la conversión del pan y el vino como un misterio real, testimonio unánime que se remonta a los tiempos apostólicos y que confirma que la Iglesia siempre ha creído en la presencia real de Cristo en el Sacramento del Altar, tal como lo enseña el Magisterio hasta hoy.
Obj. 4: La confesión debe hacerse únicamente a Dios; ningún sacerdote puede perdonar pecados.
(Asambleas de Dios, Tabernáculo Bíblico Bautista, Misión Cristiana Elim Internacional, Iglesia Bautista, Adventistas del Séptimo Día, Iglesia de Dios (Séptimo Día))
Respuesta
Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.» (Juan 20:22-23)
La confesión a un sacerdote no es una usurpación del perdón divino, sino el medio que el propio Cristo estableció para impartirlo.
Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación. (2 Corintios 5:18)
San Pablo explicitamente alude aqui al sacramento de la reconciliación (tambien llamado: Confesión o Penitencia).
Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados. La oración ferviente del justo tiene mucho poder. (Santiago 5:16)
Muchos de los que habían creído venían a confesar y declarar sus prácticas. (Hechos 19:18)
La Iglesia primitiva practicaba la confesión pública de los pecados, entendiendo que, aunque solo Dios perdona, Él lo hace a través de los hombres que ha designado, tal como en el Antiguo Testamento los sacerdotes ofrecían sacrificios para la expiación (Levítico 5:5-6).
Este sacramento es un don de la misericordia divina que nos asegura el perdón de manera tangible y nos humilla al reconocer nuestras faltas ante un representante de Cristo, rompiendo el autoengaño y fortaleciéndonos para vivir en la gracia, como han experimentado innumerables santos y fieles a lo largo de la historia de la Iglesia.
Video - Mitos sobre la confesión
Calumnias Gratuitas
Obj. 1: La Iglesia Católica es la “Babilonia la Grande” o la ramera del Apocalipsis.
(Adventistas del Séptimo Día, Testigos de Jehová; también frecuente entre predicadores pentecostales y bautistas)
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. (Efesios 5:25-27)
Respuesta
Identificar a la Iglesia Católica con la “Babilonia la Grande” del Apocalipsis es una interpretación falaz y desmentida por la historia, ya que el término “Babilonia” en el Nuevo Testamento se refiere a Roma pagana, la ciudad que persiguió a los cristianos y destruyó Jerusalén en el año 70 d.C., no a la Iglesia fundada por Cristo (Apocalipsis 17,9-18).
Esta teoría, popularizada por Alexander Hislop en el siglo XIX, se basa en una lógica defectuosa que comete la falacia de origen y de non sequitur, como demuestra el propio apologista Ralph Woodrow, quien repudió su obra anterior al descubrir que los mismos métodos de Hislop podrían “probar” que cualquier institución moderna, incluida la Biblia misma, tiene orígenes paganos.
Su historia de dos mil años de santidad y martirio, a pesar de los pecados de algunos de sus miembros, es un testimonio de la fidelidad de Dios y de que las puertas del hades no prevalecerán sobre ella.
No olvidemos la persecución de católicos por parte de la corona Inglesa (véase: herejía anglicana). Estados Unidos fue literalmente fundado por masones. En Medio Oriente, los judios escupen y matan a cristianos y destruyen Iglesias Primitivas.
Uno es lo que hace. Masones, judíos y herejes son quienes persiguen cristianos. Por tanto, si hay una Gran Ramera de Babilonia al acecho, son ellos.
Obj. 2: La Iglesia Católica apostató poco después de los apóstoles y corrompió el cristianismo verdadero.
(Asambleas de Dios, Tabernáculo Bíblico Bautista, Misión Cristiana Elim Internacional, Iglesia Bautista, Testigos de Jehová, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Adventistas del Séptimo Día)
Respuesta
La teoría de la Gran Apostasía no se sostiene porque contradice la promesa de Cristo de que las puertas del infierno no prevalecerían contra Su Iglesia (Mateo 16:18) y que Él estaría con ella “hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20).
Esta idea es históricamente insostenible, ya que los primeros Padres de la Iglesia, como Ignacio de Antioquía (que conoció a los apóstoles), enseñaron coherentemente doctrinas como la presencia real en la Eucaristía y el papado, sin que exista registro de una comunidad “verdadera” que se opusiera a estas enseñanzas desde el principio. El hecho de que herejes como Arrio y Lutero surgieran “de entre” los fieles (Hechos 20:29-30) no prueba la apostasía de toda la Iglesia, sino el cumplimiento de la profecía de falsos maestros dentro de la comunidad, mientras la Iglesia, como columna y fundamento de la verdad (1 Timoteo 3:15), permanece guiada por el Espíritu Santo.
Curioso como cada acusacion resulta una confesion por parte de los herejes.
Obj. 3: La Iglesia Católica mezcló el cristianismo con el paganismo romano mediante fiestas, imágenes y costumbres.
(Asambleas de Dios, Tabernáculo Bíblico Bautista, Misión Cristiana Elim Internacional, Iglesia Bautista, Adventistas del Séptimo Día, Testigos de Jehová)
Respuesta
Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. (Hechos 17:22-23)
La acusación de que la Iglesia Católica mezcló el cristianismo con el paganismo romano carece de fundamento histórico, porque la Iglesia siempre ha inculturado el Evangelio en cada cultura, tomando formas culturales y dándoles un sentido cristiano, como hizo San Pablo en Atenas al convertir el altar al “Dios desconocido” en una proclamación del Dios verdadero, sin que ello implicara adoptar el paganismo.
Esta teoría, propagada por el libro Las Dos Babilonias de Alexander Hislop, es un ejemplo de falacia lógica que confunde similitudes superficiales con orígenes paganos. Incluso su seguidor Ralph Woodrow repudió estos métodos al darse cuenta de que podrían “probar” que cualquier institución, incluida la Biblia, tiene raíces paganas, lo que demuestra su absurdo.
La Iglesia adoptó elementos culturales, como templos y vestimentas, pero los transformó y santificó para la adoración del Dios vivo, y su enseñanza sobre la Encarnación, la Eucaristía y los sacramentos es radicalmente distinta de cualquier culto mistérico, como lo han atestiguado los mártires que prefirieron morir antes que ofrecer incienso a los dioses romanos, mostrando que su fe era pura y no una mezcla sincretista.
Obj. 4: La Iglesia Católica enseña tradiciones humanas en lugar del Evangelio.
(Asambleas de Dios, Tabernáculo Bíblico Bautista, Misión Cristiana Elim Internacional, Iglesia Bautista, Adventistas del Séptimo Día)
Respuesta
Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta. (2 Tesalonicenses 2:15)
y les dijo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. (Mateo 23:2)
La Iglesia Católica no enseña tradiciones humanas en lugar del Evangelio, sino que guarda la Sagrada Tradición que proviene de los apóstoles, la cual San Pablo ordena conservar tanto de viva voz como por carta, y que es la misma enseñanza de Cristo transmitida bajo la guía del Espíritu Santo.
Jesús mismo reconoció la autoridad de la tradición oral cuando se refirió a “la cátedra de Moisés”, una tradición no escrita, y que la Iglesia primitiva definió dogmas como la admisión de los gentiles sin circuncisión (Hechos 15), una decisión que, aunque no se basaba en la Escritura explícita, era fruto de la asistencia del Espíritu Santo. La Tradición no es una añadidura humana, sino el depósito de la fe, que junto con la Escritura forma una única fuente de revelación, y fue precisamente la Iglesia la que, bajo la inspiración divina, determinó el canon bíblico, por lo que oponer Tradición y Evangelio es un falso dilema que ignora que el Evangelio fue primero predicado y vivido antes de ser escrito, y que la Iglesia es “columna y fundamento de la verdad” (1 Timoteo 3,15).
Obj. 5: La observancia dominical será la marca de la bestia o preparará el camino para ella.
(Adventistas del Séptimo Día)
Respuesta
Por tanto, que nadie os critique por cuestiones de comida o bebida, o a propósito de fiestas, de novilunios o sábados. Todo esto es sombra de lo venidero; pero la realidad es el cuerpo de Cristo. (Colosenses 2:16-17)
El sábado era una sombra de la realidad que es Cristo, y que el cambio al domingo refleja la nueva creación inaugurada por la Pascua, sin que haya ninguna profecía que relacione este día con la apostasía; al contrario, la Iglesia, como columna y fundamento de la verdad tiene autoridad para establecer días de culto, como hizo al determinar el canon bíblico y los dogmas.
El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para la fracción del pan, Pablo, que debía marchar al día siguiente, conversaba con ellos y alargó la charla hasta la media noche. (Hechos 20:7)
Atribuir al domingo un carácter diabólico es una interpretación arbitraria y forzada que ignora el testimonio de los primeros cristianos, quienes, siguiendo la tradición apostólica, celebraban la Eucaristía en domingo para conmemorar la resurrección.
Obj. 6: Los libros deuterocanónicos no son inspirados y no deben formar parte de la Biblia.
(Asambleas de Dios, Tabernáculo Bíblico Bautista, Misión Cristiana Elim Internacional, Iglesia Bautista, Adventistas del Séptimo Día)
Respuesta
De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos? (1 Corintios 15:29.)
e hicieron rogativas pidiendo que el pecado cometido quedara completamente borrado. El noble Judas exhortó a la multitud a que se abstuvieran del pecado, ya que ellos habían visto con sus propios ojos lo que había sucedido a los caídos en el combate a causa de su pecado. Y después de haber recolectado entre sus hombres unas dos mil dracmas, las envió a Jerusalén para que se ofreciera un sacrificio por el pecado. Él realizó este hermoso y noble gesto con el pensamiento puesto en la resurrección, porque si no hubiera esperado que los caídos en la batalla iban a resucitar, habría sido inútil y superfluo orar por los difuntos. Además, él tenía presente la magnífica recompensa que está reservada a los que mueren piadosamente, y este es un pensamiento santo y piadoso. Por eso, mandó ofrecer el sacrificio de expiación por los muertos, para que fueran librados de sus pecados. (2 Macabeos 12:42-45)
Los libros deuterocanónicos son inspirados y forman parte de la Biblia porque fueron incluidos en la Septuaginta, la versión griega del Antiguo Testamento que la Iglesia primitiva, guiada por los apóstoles, utilizaba en sus liturgias, y porque el Nuevo Testamento hace alusiones a ellos y a sus enseñanzas, como la oración por los difuntos que San Pablo parece presuponer en 1 Corintios 15:29.
Los judíos de Palestina no incluían estos libros en su canon hebreo, pero los judíos de la diáspora sí los aceptaban, y la Iglesia, bajo la inspiración del Espíritu Santo, los confirmó como canónicos en los concilios de Hipona y Cartago, siguiendo la práctica de los apóstoles, que citaban la Septuaginta.
Su exclusión por parte de los reformadores protestantes en el siglo XVI fue un acto arbitrario basado en un canon judío posterior, que no tenía autoridad sobre la Iglesia cristiana, y estos libros han sido leídos y venerados por los cristianos desde el principio, como demuestra el testimonio de los Padres de la Iglesia, por lo que su valor doctrinal y espiritual es indiscutible y forma parte integral de la fe católica.
Obj. 7: La Iglesia Católica eliminó libros inspirados o alteró deliberadamente la Biblia.
(Frecuente entre bautistas, pentecostales y adventistas, especialmente respecto a los deuterocanónicos)
Respuesta
La Iglesia Católica no eliminó ni alteró la Biblia (como si hizo Lutero, que pensaba incluso suprimir Santiago), sino que preservó el canon completo de las Escrituras, incluyendo los libros deuterocanónicos (Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc y 1 y 2 Macabeos), que fueron parte de la Septuaginta, la Biblia usada por los apóstoles y los primeros cristianos, y que Jesús y los evangelistas citaban con frecuencia.
Fueron los “reformadores” protestantes, en el siglo XVI, quienes eliminaron estos libros del canon hebreo masorético, basándose en un criterio humano, mientras que la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, confirmó el canon en los concilios de Hipona (393) y Cartago (397), mucho antes de la “Reforma”, y estos libros contienen enseñanzas como la oración por los difuntos (2 Macabeos 12:42-45) que la Iglesia siempre ha practicado.
La acusación de alteración es infundada, pues el texto bíblico ha sido transmitido con fidelidad a lo largo de los siglos, y la Iglesia, como columna de la verdad (1 Timoteo 3:15), ha custodiado las Escrituras sin cambiarlas.
Hace falta quitarse de en medio tan incomodos libros para justificar la fe sin obras.